¿Cómo trabajar la psicomotricidad fina de manera fácil y divertida?

Cuando nos convertimos en padres, empezamos a escuchar muchas palabras nuevas y cuando nuestro hijo empieza la guardería y luego la etapa infantil en el colegio descubrimos el mundo de lo que “debe” trabajar y conseguir.

Uno de los principales objetivos de los niños pequeños es desarrollar la psicomotricidad, que es la relación cuerpo-mente.
La psicomotricidad gruesa es a grandes rasgos saltar, correr, arrastrarse…
La psicomotricidad fina son las actividades de coordinación, precisión, fuerza… que se realizan con las manos.

En los colegios la psicomotricidad fina se trabaja mucho porque es un requisito fundamental para adquirir la escritura, pero vamos a ir más allá. ¿Cómo nos ponemos los calcetines? ¿Cómo nos limpiamos los mocos? ¿Cómo cogemos la cuchara?

Necesitamos precisión, fuerza y coordinación en nuestras manos para ser autónomos

Por eso, vamos a proponer actividades que podéis hacer en casa, ¡como yo! Y como decía Blanca, tienen que ser juegos que podamos incluir en nuestras tardes en casa de manera natural. En este caso, además, con precios y recursos asequibles.

Como cada niño es diferente, vosotros tenéis que juzgar qué actividades son apropiadas para vuestro hijo y la dificultad que podéis poner. No todas las actividades que proponemos son apropiadas para todos los chicos.

Otro consejo es que intentéis dar sentido al juego con una historia o con un fin. Por ejemplo: queremos que nuestro hijo haga bolitas de plastilina. Si le ponemos a hacer bolitas por el hecho solo de hacerlas será un aburrimiento.
Pero si le decimos: es comida para Osito (su peluche favorito) y luego jugamos a darle de comer, seguro que le motiva. ¡Hay miles de historias y opciones que le gustarán a tu hijo!

¡Importantísimo! Vosotros sois los modelos, haced con ellos las actividades para que vean la manera correcta. Pero también, equivocaros y hacedlo regular. Verbalizad: “me he equivocado, tengo que hacerlo otra vez, no pasa nada” o “tengo que intentarlo otra vez para mejorar” …incluso preguntadle, ¿cómo lo he hecho? Ellos también tienen que ser críticos y valorar.

Por último, no sois expertos, la imaginación es limitada y más cuando estamos cansados del trabajo, niños, casa…usad internet, hay miles de ideas y recursos. Pero sed críticos con lo que leéis, pensad en las capacidades de vuestro hijo y tened expectativas realistas.

¡MANOS A LA OBRA!

POMPONES EN LA BOTELLA

Compramos pompones (cuanto más pequeños los elijamos más difícil)  y guardamos una botella de agua vacía.

Empezamos con la mano dominante (la que usa para comer, coger cosas…) Que coja sólo un pompón cada vez, con el pulgar y el índice, y meta el pompón en la botella. También lo hacéis vosotros para hacer de modelo.

Luego se debe hacer con la mano que no es dominante.

Para complicarlo más, en vez de usar las manos, se usan pinzas. Las de la foto son de Ikea. Es mejor empezar por pinzas cortas, son más fáciles de trabajar porque es más sencillo hacer fuerza.

Al principio le podemos dejar al niño usar dos manos, cuando vaya mejorando se le retará a hacerlo con una mano.

Para niños más mayores otra idea es usar palillos chino, de niños o de adultos, ¡incluso a mí me resulta muy complicado! ¡a ver si lo consiguen!

Otra variante, idea de mi hija, es meter los pompones con cuchara en la botella. Vosotros decidís cuántos pompones debe o puede meter

 

 

PINCHITOS

 

Este juego es un clásico que se puede comprar en muchas tiendas y en diferentes tamaños. El tamaño que tenéis que comprar depende de la edad/destreza de vuestro hijo.

Se empieza con los pinchos de superficie grande para agarrar y agujeros grandes para meter.El siguiente nivel son pinchos más pequeños y plantilla con agujeros más pequeños.

Los dos juegos de las fotos los compramos en Dideco. A parte de usarlo con el fin de trabajar la psicomotricidad fina, podéis usarlo para trabajar reconocimiento de colores: “ahora vamos a poner solo los amarillos”. Atención: “vamos a copiar este modelo”. Lógica-matemática haciendo seriaciones: “rojo-verde, rojo-verde, rojo…y ¿ahora cuál viene?

BOLITAS DE PAPEL

Esta opción que se propone en la foto es con papel seda, el papel suave y finito de colores. Lo podéis comprar, pero yo también aprovecho el papel que viene en algunas cajas de zapatos para protegerlos o los papeles que a veces ponen en algunas bolsas de regalo de adorno.

 

Hacer bolitas de papel puede ser muy aburrido y difícil, así que propongamos un “juego”. En mi caso a mi hija le gustan las flores, así que por eso las pegamos para decorar la flor. ¡Preguntad a vuestro peque a ver qué quiere!
Luego podéis poner el trabajo en la nevera o que se lo enseñe a alguien de su familia. Podemos hacer el “trabajo” para regalárselo a alguien. La motivación extrínseca es una herramienta como la motivación intrínseca.

PLASTILINA

Un clásico que siempre hay que tener en casa con niños. Para hacer bolitas y que sean comidas para las muñecas y peluches.
Hacer pelotas para jugar al fútbol con los dedos como las chapas y gritar ¡GOOOOOL!
Hacer bolitas y luego aplastarlas con el puño para hacer pizzas para toda la familia.
Churritos para hacer caracoles. O aplastarlos con diferentes dedos y hacer fuerza con cada uno de ellos.

GOMAS   

Colocar gomas alrededor de una botella es una manera de trabajar la psicomotricidad fina. Si las colocas por la boca es más sencillo. Para hacerlo más difícil que las coloque por la parte de abajo, ya que tiene que hacer más fuerza para abrir la goma.

JUEGO DE MESA

Estos juegos los recomendamos porque hemos jugado con ellos en casa o en terapia y sabemos que son buenos para trabajar la psicomotricidad fina y, además, son muy divertidos. 

A parte, con estos juegos se trabaja el control motor, la espera de turnos, los colores y el conteo. 

Para pequeños. ¡A pescar! ¿Quién cogerá más peces sin pescar la bota? o ¿Cogemos solo los verdes?
En un espacio reducido o un espacio grande, según la dificultad.

Tiemblanada, ¿según el dado, qué color tenemos que coger sin que se caiga todo?Y para más mayores: MIKADO. ¿Quién tendrá más puntos al coger los palitos sin mover otros?  

 

Esperamos que os hayan gustado las sugerencias. Si tenéis que trabajar la psicomotricidad de vuestro hijo hacedlo de la manera más divertida posible, un ratín al día. Que no sea una carga sino una oportunidad de pasar tiempo con ellos, jugando con un objetivo detrás.

Si tenéis ideas que queráis compartir con nosotras y otras familias, ¡dejad comentarios!

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